miércoles, 16 de mayo de 2007

Los viajes de Humboldt


Alexander von Humboldt (1769-1859):Explorador y experto en ciencias naturales, uno de los fundadores de la moderna geografía. Hijo de un noble prusiano y hermano del filósofo Wilhelm von Humboldt, se educó en Göttingen y en la escuela de minas de Friburgo. En el cargo de director de Minas del Principado de Bayreuth (1792-1797) realizó investigaciones en muchos campos, entre ellos la botánica y la geología. También continuó los estudios de Galvani sobre la electricidad muscular y nerviosa e hizo mucho por perfeccionar las técnicas mineras y las condiciones de trabajo en las minas. Tras dimitir de dicho cargo viajó durante cinco años por Sudamérica, donde trazó la conexión entre los ríos Amazonas y Orinoco, estudió la vida animal y vegetal e hizo observaciones meteorológicas, entre ellas el tránsito de Mercurio. También estudió las propiedades del guano, introduciendo así una importante fuente nueva de fertilizantes.
Estancia en Tenerife (19 junio 1799):Llegó a Tenerife a bordo de la corbeta española Pizarro saltando el cerco de cuatro navíos ingleses que habían apresado a varios viajeros del navío Alcudia el día anterior. Se presentó al comandante general Perlasca, sucesor del célebre general Gutiérrez, y salió con Bonpland a herborizar por las cuestas cercanas al castillo de Paso Alto. Al amanecer inició su viaje a La Laguna. Visitó el Jardín de Aclimatación donde trabajaba el marqués de Villanueva del Prado. Pasó la noche en el Puerto de la Cruz e inició con sus instrumentos la subida al Teide en la que ya le habían precedido Feuillée (1724), Heberden (1752), Malouin (?), Borda (1776) y Macartney (1792)
"la cumbre del Pico de Tenerife, cuando una capa horizontal de nubes de una blancura deslumbrante separa el cono de las cenizas de la meseta inferior, y cuando, de repente, de resultas de una corriente que sube, la vista puede al fin penetrar desde el mismo borde del cráter, hasta las viñas de La Orotava, los jardines de naranjos y los grupos frondosos de plataneras del litoral". (Humboldt. Kosmos)
Una carta del barco anunciando el retraso de la salida le permitió visitar los lugares cercanos y frecuentar la sociedad de La Orotava. De regreso en La Laguna, el cónsul de Francia y naturalista Broussonet ofreció encargarse del envío de las colecciones hechas en Tenerife. Escribió a su hermano "Me voy casi con lágrimas en los ojos. Quisiera venir a vivir aquí". Volvió a embarcarse en Santa Cruz de Tenerife.
"Los habitantes de Canarias ofrecen los rasgos característicos de la población montañesa e insular a la vez. Para apreciarlos debidamente, no basta con verlos en su misma patria, donde grandes dificultades entorpecen el desarrollo de la industria: hace falta verlos en las estepas de la provincia de Caracas, encima de los Andes, en las campiñas abrasadas de las islas Filipinas, por todas partes en donde, aislados en medio de regiones desiertas, han tenido la oportunidad de hacer muestra de esta energía y de esta actividad, que son la verdadera riqueza del colono".(Humboldt. Voyage)
En su libro Voyage dedica unas sesenta páginas a manifestaciones sísmicas, vegetación y geografía humana recogidas en su estancia en Tenerife. La insistencia de Humboldt determinó el posterior viaje de su amigo Leopold von Buch, autor de un moderno tratado de la geografía física de Canarias. La genial intuición de Humboldt le hizo desarrollar las bases de la fitogeografía observando las cinco capas de vegetación que había registrado Boissieu de La Martinière, botánico de la expedición de La Pérouse en 1785.
Regreso a Europa (1804):Una vez finalizados sus viajes se instaló en París para preparar la publicación en 30 volúmenes del material reunido en sus viajes. Volvió a Prusia para ocupar el cargo de chambelán real (1827). En esta época ideó la serie de conferencias que compondrían su kosmos, un intento de descripción del mundo físico como unidad sostenida por la armonía de la naturaleza. A partir de 1830 repartió su tiempo entre la ciencia y la diplomacia, pero siguió siendo protector de científicos y artistas, sin perder su gran interés por la humanidad; constantemente se opuso a la esclavitud y a la opresión que pudo ver en Sudamérica y en otros lugares. Inventó el concepto de las isotermas, escribió tratados sobre geología, biogeografía, geografía política y el estudio del clima en relación con la geografía física. Poco después de finalizar el quinto volumen de su kosmos falleció y fue enterrado con gran solemnidad. Se le ha calificado como padre de la moderna geografía.

La corriente de Humboldt:Corriente fría oceánica de poca profundidad llamada también corriente del Perú, que ocupa el lugar más oriental de las corrientes superficiales que fluyen por el Pacífico sur en sentido opuesto a las agujas del reloj. Avanza hacia el norte siguiendo la costa occidental de Sudamérica hasta llegar a los 4º S, donde tuerce hacia el oeste para unirse a la corriente sudecuatorial. Impulsada por los vientos del oeste y alimentada por aguas emergentes frías muy ricas en sales, la corriente es seguida por ingentes masas de plancton, peces y aves marinas. Los peces mueren a millones cuando la contracorriente estacional y cálida llamada El Niño, se desplaza hacia el sur entre la corriente de Humboldt y Perú.

Fernando de Magallanes


Fernando de Magallanes

(En portugués Fernão Magalhaes)
El primer navegante en dar la vuelta al mundo; nació alrededor del 1480 en Saborosa, Villa Real, provincia de Traz os Montes, Portugal; murió el 27 de abril de 1521 durante el viaje de descubrimiento de la Isla de Mactan en las Filipinas.
Hijo de Pedro Ruy de Magalhaes, alcalde de su pueblo, y de Alda de Mezquita, fue educado en la Corte de Portugal y estudio astronomía y ciencias náuticas bajo la tutela de buenos profesores, entre quienes pudo haber estado Martín Behaim. Estos estudios lo llenaron, desde una temprana edad, de entusiasmo por los grandiosos viajes de descubrimiento que se estaban realizando en sus tiempos.
En 1505, tomó parte en la expedición de Francisco d'Almeida, preparada para establecer el virreinato portugués en India, y en 1511 realizó un importante servicio en la conquista portuguesa de Malacca. Regreso en 1512 a su casa y tomó parte en la expedición portuguesa a Marocco (Marruecos) dónde fue mal herido. Debido a ciertas diferencias con el comandante en jefe, dejó el ejército sin permiso; esto y un informe desfavorable de Almeida sobre él, lo llevaron a caer en desgracia ante el rey.
Condenado a la inactividad y señalado por su deseo de distinción, una vez más se dedico a los estudios y proyectos, principalmente estimulado por los informes de las recientemente descubiertas Moluccas, enviados por su amigo Serrao. Serrao exageró el tamaño de las Moluccas al este de Malacca de tal manera, que las islas parecían ser la mitad del mundo concedido por el Papa a España. Magallanes decidió buscar las islas Moluccas navegando por el oeste alrededor de América del Sur. Cuando perdió las esperanzas de despertar algún interés en Portugal para llevar a Cabo su proyecto, siendo mas que nunca incomprendido e ignorado, renunció a su nacionalidad y ofreció sus servicios a España. Recibió mucha ayuda de Diego Barbosa, guardián del castillo de Sevilla, con cuya hija contrajo matrimonio, y del influyente Juan de Aranda, agente de la oficina de las Indias, quienes enseguida desearon reclamar a Moluccas para España. El Rey Carlos I de España (luego el Emperador Carlos V) dio su rápido consentimiento el 22 de marzo, de 1518, influenciando en gran parte por los consejos de Juan Rodríguez Cardinal de Fonseca. El rey hizo un acuerdo con Magallanes, estableciendo las distintas partes de propiedad de los nuevos descubrimientos, y las recompensas a ser concedidos por el descubrimiento, señalándolo como comandante de la flota. Esta flota consistió en cinco calaveras entregadas por el gobierno; dos de 130 toneladas, dos de 90 toneladas y una de 60 toneladas; entregándoles también provisiones para 234 personas a lo largo de dos años. Magallanes comandó la nave principal, La Trinidad; Juan de Cartagena, a San Antonio; Gaspar de Quesada, La Concepción; Luis de Mendoza, La Victoria; Juan Serrano, a Santiago. La expedición también incluía a Duarte Barbosa, sobrino de Barbosa, el cosmógrafo Andrés de San Martín, y al italiano Antonio Pigafetta de Vicenza a quien se le debía el crédito del viaje.
Magallanes hizo el juramento de fidelidad en la iglesia de Santa María de la Victoria de Triana en Sevilla, y recibió el estandarte imperial. También les dio una fuerte suma de dinero a los monjes del monasterio pidiéndoles rezar por el éxito de la expedición. La flota se hizo a la mar el 20 de septiembre, de 1519, partiendo de San Lucar de Barameda. Se dirigieron desde las Islas del Cabo Verde al Cabo S. Agustín en Brasil, luego por el largo de la costa de la Bahía de Río Janeiro (13 diciembre), y la desembocadura del rió de La Plata (10 enero, 1520). En ambos cuerpos de agua ingresaron vanamente buscando un pasaje al océano occidental. El 31 de marzo, Magallanes decidió pasar el invierno a 49° 15' de latitud sur, permaneciendo casi cinco meses en el puerto de San Julián. Mientras el invierno los envolvía, se desato un motín, viéndose Magallanes obligado a ejecutar Quesada y Mendoza, y a enviar a Cartagena a la costa.
El viaje se reanudó el 24 de agosto, y el 21 de octubre la flota llegó al Cabo Vírgenes, alcanzando con ello la entrada a los estrechos. Esos estrechos miden 373 millas de largo, y hoy llevan el nombre de su atrevido descubridor, a pesar que él los llamó Canal de Todos los Santos. La San Antonio con su piloto Gómez a bordo, desertó secretamente y regreso a España, mientras Magallanes continuó con las otras naves. Entró a los estrechos el 21 noviembre y al final de las tres semanas alcanzo la mar abierta en el otro lado. Y como encontró un viento muy favorable, le dio el nombre de Mar Pacífico al inmenso océano por el que navegó por más de tres meses, sufriendo gran privación durante ese tiempo por la falta de alimentos. Manteniendo firmemente su curso hacia el nordeste, llegó al Ecuador el 13 de febrero, de 1521, y a los Ladrones el 6 de marzo.
El 16 de marzo Magallanes descubrió el Archipiélago de San Lázaro, tiempo después llamado las Filipinas. Decidió quedarse aquí durante un tiempo, a salvo de los portugueses, dejar reposar a sus hombres y repara las naves, planeando llegar en buenas condiciones a las no distantes Moluccas. Fue recibido amistosamente por el jefe de la isla de Cebú, quien después de ocho días fue bautizado junto con otros varios centenares de nativos. Magallanes deseó dominar la Isla vecina de Mactan pero murió el 27 abril, por las flechas envenenadas de los nativos. Después de que Duarte Barbosa y Serrano perdieran también sus vidas en la isla de Cebu, las naves Trinidad y Victoria se echaron a la mar bajo la guía de Carvalho y Gonzalo Vaz d'Espinosa, llegando a Moluccas el 8 de noviembre, de 1521. Sólo La Victoria, con Sebastián del Cano como capitán, y una tripulación de dieciocho hombres, llegaron España (8 septiembre, 1522). La nave trajo 533 quintales de clavos de olor que ampliamente repusieron los gastos del viaje.
Magallanes no alcanzó propiamente su meta, las Islas de la Especies, aunque logro la parte más difícil de su tarea. Fue el primero en navegar alrededor del mundo, llevando a cabo completamente su proyecto, logrando así la hazaña náutica más difícil de todos los siglos. El viaje fue también muy fructífero para la ciencia, dio la primera prueba positiva de la rotundidad de la tierra y la primera idea verdadera de la distribución de la tierra y el agua.
Amoretti, Primo viaggio intorno al globo terracqueo (Milán, 1800) (una publicación original de MSS. de la fundación Pigafetta, conservado en la Biblioteca Ambrosiana, Milán, el Bibl. Nacional, París, y T. Fitzroy-Fenwick--anteriormente el Señor T. Philipps--la biblioteca, Cheltenham); Pigafetta, tr. y ed. Robertson, El Viaje de Magallanes alrededor del Mundo, Original y Texto Completo del más Viejo y Mejor MS (el MS ambrosiano de Milán del siglo decimosexto. Texto en italiano e inglés con notas) (Cleveland, Ohio, 1905); Nunhez de Carvalho en Noticias para la historia e geografía das nacoes ultramarinas (6 vols., Lisboa, 1831), presenta un extracto del diario de otro miembro de la expedición, Mestro Bautista; Burck, Magallanes oder erste Reise um die Erde (Leipzig, 1844); Barras Arama, Vida y viajes de Magellanes (Santiago, 1864); Stanley, El Primer Viaje Alrededor el Mundo (Londres, 1874); Wieser, Magalhaesstrasse u. austral-continente (Innsbruck, 1881); Guillemard, Vida de Ferdinand Magellan (Londres, 1890); Butterworth, La Historia de Magallanes y el Descubrimiento de las Filipinas (Nueva York, 1988); Kolliker, Die erste Umsegelung der Erde durch Fernando de Magellanes und Juan Sebastian del Cano, 1519-1522 Munich, 1908).
OTTO HARTIG Transcrito por John Szpytman Traducido por Bartolomé Santos

algunos de los mapas de Piri Reis



















































































































































































































Los mapas del almirante Piri Reis

En 1501 un almirante de la armada otomana, cuyo nombre era Kemal Reís, capturó siete buques españoles frente a la costa de España, cerca de Valencia. Entre las novedades que encontró a bordo había un extraño tocado de plumas y una piedra negra rara. Uno de los prisioneros le dijo que ambas cosas venían de tierras recién descubiertas en el oeste, más allá del Mar de Tinieblas. El prisionero declaró haber visitado esas tierras tres veces, bajo el mando de un hombre llamado Colón y lo que era aun más importante, tenía en su posesión una carta de navegación trazada por el mismo Colón que mostraba las nuevas tierras descubiertas.Esta probablemente no era la primera vez que Kemal Reís había escuchado hablar del descubrimiento de Cristóbal Colón. El había navegado el Mediterráneo por años, en sus comienzos como corsario. En 1490 había acudido en auxilio de Granada, que sufría el asedio de Fernando e Isabel, pero fue poco lo que pudo hacer para aliviar la crisis de esa ciudad. En 1500 había ganado una importante victoria sobre los venecianos en el Mediterráneo Oriental, capturando las plazas fuertes de Lepanto, Colón y Modón. Seguramente había oído hablar de Colón en los primeros meses del regreso de Colón de su primer viaje, ya sea a través de los prisioneros de guerra o por sus contactos en las colonias genovesas y venecianas del Mediterráneo Oriental.Entre 1492 y 1501, cuando Colón hacía sus primeros tres viajes, el sultán otomano Bayazid II estaba ocupado en todos los frentes. Los sudaneses de Egipto seguían siendo una amenaza muy grande para los otomanos en las fronteras de Anatolia. El movimiento safawiya, que pronto daría nacimiento a la poderosa dinastía Safavida de Irán, estaba ganando poder entre las tribus turco-otomanas de las fronteras orientales de Bayazid, y aún en la propia Anatolia. En Europa, la victoria otomana en la guerra contra Venecia había resultado en una poderosa presencia otomana en lo que es ahora Yugoslavia, en las fronteras con la república veneciana. También se habían ganado victorias importantes en Austria y aunque los otomanos fueron derrotados el mismo año en que Colón descubrió América, no iba a pasar mucho tiempo antes de que más del territorio austriaco pasara a poder de los turcos. Convencido de la necesidad de tener una poderosa armada moderna, Bayazid inauguró astilleros en Galípolis y en el Adriático y nombró almirantes a hombres como Kemal Reís, que tenían amplia experiencia en las aguas del Mediterráneo. Para los observadores europeos, parecía ser que en cualquier momento los turcos estarían a las puertas en la avanzada.
La preocupación de las cortes europeas ante el ascenso de los turcos-otomanos en el Este, explica en parte su relativa falta de interés en los descubrimientos de Colón en el Oeste especialmente desde que nadie, inclusive el propio Colón, sabía a ciencia cierta qué era lo que se había descubierto. Bayazid, sin embargo, estaba muy interesado en mapas y en la geografía, probablemente debido a razones políticas y prácticas: la enorme extensión del imperio otomano significaba que los mapas buenos eran vitales para los objetivos militares. Sabemos que Bayazid poseía una magnífica copia árabe de Ptolomeo, que aún se encuentra en la Biblioteca del Palacio Topkapi un mapa en gran escala de los Balcanes, probablemente de origen europeo, y muchas otras cartas de navegación y mapas importantes.
Los descubrimientos de Colón en el Atlántico, sin embargo, estaban muy alejados de los intereses otomanos, quienes observaban con inquietud las actividades de los portugueses. Vasco de Gama encontró el camino al Océano Indico al navegar alrededor de África en 1497, y en poco tiempo los portugueses controlaban virtualmente las rutas comerciales a las Islas de las Especias que habían estado bajo control musulmán por siglos. Estas eran las mismas islas que Colón creyó haber encontrado al navegar hacia el occidente: los portugueses lograron llegar a ellas por el lado opuesto. Ante esta situación, sin embargo, los otomanos no pudieron reaccionar, pero los sudaneses de Egipto, a través de cuyos puertos se había conducido tradicionalmente el lucrativo comercio de las especias, enviaron una flota al Océano Indico bajo el mando de un almirante llamado Husayn después que los portugueses hundieron 17 buques mercantes árabes en un puerto de la India. En 1508, Husayn ganó una batalla naval contra los portugueses al hundir la nave del almirantazgo. Los portugueses respondieron al año siguiente, y los sudaneses fortificaron Yedda, usándola como base de operaciones navales en el Mar Rojo y en el Océano Indico. Pero esta situación cambió notablemente cuando los otomanos, bajo Selim el Torvo, sucesor de Bayazid, conquistó Egipto en 1517 y puso fin al gobierno sudanés. La seguridad de los embarques musulmanes desde las costas árabes y en el Océano Indico pasó a ser la responsabilidad de los otomanos.
Bajo estos antecedentes, se confeccionó el famoso mapa mundial de Piri Reís. Piri Reis era sobrino de Kemal, él había navegado con su tío desde que era niño. En su Kitab-i Bahriye, conmemora emocionalmente a su tío, de quien había aprendido tantas cosas:
Buen amigo, quiero queNos recuerdes en tus plegarias,Y que recuerdes a Kemal Reis, nuestro maestro, ¡Que su alma essté en paz!El tenia conocimiento perfecto de los mares Y conocía la ciencia de la navegación. Conocía innumerables mares;Nadie podía detenerle…Juntos navegamos el MediterráneoY vimos todas sus grandes ciudades.Fuimos a las islas francasY derrotamos los infieles..Un día llegó una ordenDel sultán Bayazid. "Que Kemal Reis venga a mí", decía,"Y que me asesore en las cuestiones del mar. " Así en 1495, en el año de su mandato, Regresamos a nuestro país.Bajo el mando del sultán nos lanzamos Yganamos muchas victorias...Kemal Reis zarpó con la esperanza de regresar, Pero se perdió en el mar.Todo el mundo alguna vez habló de élPero ahora hasta su nombre se ha olvidado….El ángel de ls muerte se lo llevó,Cuando estaba al servicio del sultán BayazidQue Allah dé paz a quienesRecuerden a Kemal Reis con una plegaria. Kemal murió y pasó al otro mundoY nos encontramos solitarios en éste.
Kemal Reis pasó al otro mundo en 1511, habiendo confiado aparentemente a su sobrino Piri la preciosa carta naviera capturada en el buque español. Piri Reis, desde la época de su niñez, había llevado notas sobre los puertos que tocaban, las posiciones de la brújula, los arrecifes, los bajos y las rocas ocultas, y para ese entonces ya era todo un cartógrafo consumado. Como prueba de su pericia quedan los 125 o más mapas en gran escala del Kitab-i Bahriye, "El Libro de la Armada".
Piri Reis pasó los dos años siguientes en Galípolis trazando un mapa del mundo. Aunque Bayazid murió en 1512, es probable que este proyecto contara con el apoyo del sultán, o que por lo menos fuera conocido en círculos oficiales. Esto puede deducirse del hecho de que Piri utilizó 20 mapas originales; es posible que hubiera coleccionado algunos de estos personalmente, ya sea por captura o compra, pero es probable también que los oficiales del sultán le proporcionaran cartas marinas portuguesas al día.
En una de las inscripciones del mismo mapa, Piri Reis cita estas fuentes y nos dice cómo las utilizó:
"Nadie que se encuentre con vida ha visto un mapa como éste. Lo he compuesto y confeccionado en base a veinte mapas mapamundis ; éstos son los mapas que se compusieron en tiempos de Alejandro de Dos Cuernos, y que muestran la parte habitada de la tierra. Los árabes llaman a estos mapas jáfariya.He utilizado ocho mapas jáfariya, un mapa árabe de la India y cuatro mapas portugueses recientes -estos mapas muestran el mar de Sind, de la India y de la China de acuerdo con principios matemáticos- y también un mapa de las regiones occidentales trazado por Colón. Llegué a la forma final reduciendo todos estos mapas a la misma escala. Por lo tanto, el mapa actual es tan exacto para los Siete Mares como son los mapas de nuestros propios países que utilizan los marinos".
En otra nota nos da la fecha y el autor del mapa:

"Este mapa fue trazado por Piri Ibn Hajji Muhammad, conocido como el sobrino de Kemal Reis, en el mes de Muharram del año 919 (marzo-abril de 1513]: Los mapamundis, o mapas del mundo, que Piri Reis dice que se "trazaron en tiempos de Alejandro de Dos Cuernos, como se conocía a Alejandro el Magno en el mundo musulmán, eran mapas basados en Ptolomeo. (Los autores árabes confundían a Claudius Ptolomeus, astrónomo y geógrafo, que vivió en el segundo siglo, con Ptolomeo I, amigo de Alejandro y gobernante de Egipto, quien murió en el tercer siglo antes de Cristo.) Es obvio, sin embargo, al contemplar el mapa de Piri Reis, que los mapamundis que utilizó como fuente para el Atlántico occidental eran europeos, como lo indica la ilustración de la Isla de San Brendano. La leyenda de Piri debajo de la encantadora ilustración de dos hombres encendiendo un fuego sobre el lomo de un pez dice: Se dice que hace mucho un sacerdote llamado San Vulrandan (San Brendano) navegó los siete mares. Se dice que se encontró este pez y que, tomándolo por tierra seca, encendió un fuego sobre su lomo. Cuando el lomo del pez se calentó, éste se sumergió en el agua. Las personas escaparon en su bote al barco. Los portugueses no mencionan estos acontecimientos; se tomaron de viejos mapamundis.”
Esta no es la primera vez que se encuentra en un contexto oriental el relato de marineros que confunden un pez gigante con islas y encienden fuego en sus lomos. Al-Jahiz cuenta la misma historia en su Libro de los Animales, escrito en el siglo noveno aparece en la traducción árabe de la Vida de Alejandro y en Las Mil y Una Noches. Pero es fascinante ver una referencia a San Brendano en un contexto turco. También dice algo interesante acerca de por lo menos uno de los mapas en que se basó Piri Reis. Los mapamundi ptolemaicos no contenían ilustraciones de islas legendarias -o en este caso, una ilustración de un episodio de un viaje legendario- pues provenían de círculos cultos. Esas ilustraciones se encontraban en las cartas que usaban los marinos con fines prácticos. Piri Reis debe haber tenido por lo menos una de estas cartas de marinos europeos, probablemente mostrando las costas de España, África del Norte y las islas atlánticas. Es posible que se pareciera mucho al mapa de Grazioso Benincasa, que tiene fecha de 1473 y muestra dos grandes islas imaginarias, Antilla y Satanazes aunque desafortunadamente no muestra un pez gigante.
Varias leyendas en el mapa de Piri Reis parecen indicar el origen genovés de uno o más de los mapas en que se basó el compilador. La leyenda que acompaña a las Azores, por ejemplo, dice:

"Un buque genovés que zarpó de Flandes fue llevado por una tormenta a estas islas, y así se las llegó a conocer." Según lo que se sabe, las Azores fueron vistas por primera vez alrededor de 1420 por un buque portugués, no uno genovés. Sin embargo no hay que descartar la posibilidad de un descubrimiento anterior por parte de los genoveses, aunque el conocimiento de este hallazgo habría estado limitado a círculos genoveses.
La leyenda de las Islas de Cabo Verde parece reforzar la idea pues dice:

"Los genoveses llaman al capitán de esta carabela Messer Anton, pero él se crió en Portugal. Un día su carabela se vio envuelta en una tormenta y fue arrastrada a estas islas. Allí él encontró mucho jengibre y fue el primero en describir estas islas."

A bordo del buque portugués que descubrió las Islas de Cabo Verde en 1456 había un genovés al servicio de los portugueses que se llamaba Antoniotto Usodamare. Las islas del archipiélago no fueron exploradas completamente hasta 1460, cuando otro genovés, Antonio da Noli, fue nombrado gobernador de la isla de Santiago. Como el capitán de Piri habla de un descubrimiento aleatorio, el Messer Anton de su mapa original era probablemente Antoniotto Usodamare, el primero de estos dos Antonios genoveses asociados con las islas. Nuevamente, esto indica un origen genovés para la carta que estaba copiando Piri: el orgullo local explicaría porqué se mencionó como descubridor al capitán genovés y no al veneciano que fue el más importante.
La mención del jengibre en las Islas de Cabo Verde también es importante. El jengibre no crece en estas islas, pero es posible que sí crezca la asarabacca, un sustituto del jengibre. En el siglo XV era creencia muy difundida que las especias valiosas crecían en todas partes a lo largo del ecuador; Colón estaba "descubriendo" constantemente las especias del viejo mundo en las Indias occidentales donde en realidad no existían. La declaración de que el jengibre crecía en las Islas de Cabo Verde suena muy "como de Colon", y es posible que el origen de esta nota se remontara directamente al mismo Colón.
Las asociaciones con Génova son particularmente interesantes en vista del propio origen genovés de Colón. Cuando se descubrió el mapa de Piri Reís en el Museo del Palacio Topkapt en 1929, fue naturalmente la larga inscripción referida a Colón lo que despertó sumo interés. Paul Kahle, el primer erudito que escribió sobre el mapa, sugirió que la parte caribeña del mismo se basaba en un mapa trazado por el propio Colón, tal como lo afirma Piri Reís. De ser así, el mapa turco es la única prueba que tenemos de la manera en que Colón visualizaba sus propios descubrimientos.
Esto es lo que Piri Reís nos dice en una larga leyenda que se encuentra en el mismo mapa:"Estas costas se llaman las costas de las Antillas. Fueron descubiertas en el año 896 de la era musulmana [1490 Dc]. Se ha referido que un genovés llamado Colón fue el primero en descubrir estos territorios. Se dice que llegó a sus manos un libro que afirmaba que al final del Mar Occidental, en su lado occidental, había costas e islas y clases diferentes de metales y gemas preciosas. Este hombre, habiendo estudiado detenidamente el libro, explicó estas cosas una por una a los grandes hombres de Génova y dijo: "¡Dadme dos buques y yo iré y encontraré estas regiones!" "¡Oh, hombre insensato!"; dijeron ellos, "en el oeste no puede encontrarse nada más que el fin y el límite del mundo! Está lleno de tinieblas." El susodicho Colón vio que no iba a conseguir ayuda de los genoveses y fue al rey de España y le contó su relato en gran detalle. El rey le dio la misma respuesta que los genoveses. Finalmente, después de que Colón hubiera insistido tanto, el rey le dio dos buques, equipándolos bien, y dijo: "Oh Colón, si lo que dices es verdad, te haré almirante de aquel país." Habiendo dicho esto, el rey envió a este Colón al Mar Occidental."El difunto victorioso Kemal [Reís] tenía un esclavo español. Este esclavo dijo que había ido tres veces a esas tierras con Colón. El dijo: "Primero navegamos a través del Estrecho de Gibraltar, después recorrimos en línea recta 640 kilómetros, navegando un curso medio entre el oeste y el sudoeste en el Mar Occidental. Entonces vimos una isla delante nuestro y las olas se aquietaron y el mar se calmó. La estrella polar...gradualmente se fue velando y por último se tornó invisible." Dijo también que las estrellas en aquella región no están dispuestas como lo están aquí, sino que tienen una posición diferente.
Anclaron en la isla que habían visto frente a ellos. Los habitantes de esta isla se acercaron, tirándoles flechas y no les dejaron desembarcar y obtener información. Los hombres y mujeres disparaban flechas, cuyas puntas estaban hechas de espinas de peces. Toda la población anda desnuda. Cuando vieron que no podían desembarcar en la isla, navegaron al otro lado, donde vieron un bote. Cuando les vio, el bote huyó y la gente corrió a esconderse en el interior. Ellos tomaron el bote y vieron que estaba lleno de carne humana. La gente de aquella nación iba de isla en isla cazando hombres y comiéndolos.El susodicho Colón vio otra isla, a la que se acercaron y vieron que estaba cubierta por grandes víboras. No desembarcaron en esta isla, pero se mantuvieron anclados por diecisiete días. Los habitantes de esta isla vieron que no les atacaban desde el barco, y entonces pescaron peces y los llevaron en sus pequeñas canoas. Los españoles se mostraron complacidos y les dieron cuentas de vidrio. Parece que Colón había leído en un libro que las cuentas de vidrio eran valiosas en esa región. Cuando ellos vieron las cuentas, trajeron aun más pescados y los españoles les dieron más cuentas.Un día vieron oro en el brazo de una mujer; lo tomaron y le dieron cuentas. Le dijeron que trajera más oro y dijeron que le darían más cuentas. Los nativos fueron y trajeron más oro. Parece que en sus montañas había minas de oro. Otro día vieron a alguien con perlas. Cuando le dieron cuentas de vidrio por éstas, les trajeron más perlas. Las perlas se encontraban en la costa de esta isla, en un lugar a una o dos brazas de profundidad. Cargaron sus barcos con palo brasil y tomaron dos nativos con ellos y regresaron en un año al rey de España. El dicho Colón, no sabiendo el idioma de estas gentes, comerciaba con ellos por signos. Después de este viaje, el rey de España envió sacerdotes y cebada. Los españoles enseñaron a los nativos cómo sembrar y cosechar y los convirtieron a su religión. Los nativos no tenían ninguna religión. Andaban desnudos y se acostaban como los animales. Ahora estas regiones han estado abiertas para todos y se han hecho famosas. Los nombres que marcan los lugares en las islas y las costas fueron dados por Colón, para que estos lugares puedan ser conocidos por ellos. Colón era también un gran astrónomo. Las costas y las islas en este mapa han sido tomados del mapa de Colón. "Este breve relato está lleno de interesantes variaciones de lo que sabemos de los primeros tres viajes de Colón. El primer párrafo, que se basa en una fuente que no es el cautivo español de Kemal Reis, da el nombre de Antilla a la costa continental de América. Antilla estaba marcada en las cartas medievales; era una isla legendaria hacia el oeste, a la que habían llegado siete obispos, aparentemente huyendo de la supuesta invasión árabe de España, con sus rebaños y donde fundaron siete ciudades florecientes. Se 1a encuentra marcada prominentemente en el globo de Martin Behaim de 1492 y en la carta de Toscanelli se da su distancia de España. El nombre mismo podría ser una corrupción de la transliteración árabe de "Atlántida", cuya historia había llegado a Europa en las traducciones del Timeo de Platón. Aunque Colón menciona frecuentemente la Antilla, es obvio al leer sus diarios que en su tercer viaje, cuando finalmente llegó al territorio continental, pensó que había encontrado una provincia de la China.
El error concerniente al año del descubrimiento tal vez no sea demasiado importante; otros escritores contemporáneos también se equivocaron, y Piri Reis, en el Kitab-i Bahriye posteriormente lo "corrigió" a ¡1465!
La forma del nombre de Colón, que es escribe Kolonbo en la escritura árabe-turca, vuelve a revelar una fuente italiana. El nombre del descubridor de América es "Cristóbal Colón" en español, "Cristováo Colom" en portugués, pero "Colombo" sólo en italiano.
El libro que "llegó a" manos de Colón era probablemente el Imago Mundi de Pierre d'Ailly. Esta obra medieval tardía, impresa en Louvain, en lo que es actualmente Bélgica, en tres volúmenes entre 1480 y 1482, era la lectura de cabecera favorita de Colón. Su propio ejemplar, cuyos márgenes están llenos de anotaciones de su propia mano, sobrevive en la Biblioteca Colombina, fundada por su hijo Hernando, en Sevilla. Una sola cita del Imago Mundi demostrará porqué enardeció la imaginación de Colón: "El fin de España y el comienzo de la India no están muy lejos sino cerca, y es obvio que este mar es navegable en pocos días con viento favorable".
Colón estaba absolutamente convencido, en base a los relatos que había escuchado, a sus amplias e indiscriminadas lecturas y a sus propios cálculos matemáticos muy erróneos, que Asia yacía a sólo unos 3900 kilómetros al oeste de España.
Colón pasó años en negociaciones frustrantes con los monarcas portugueses y españoles; su hermano Bartolomeo trazó el plan ante los reyes ingleses Enrique VII y Enrique VIII, así como ante Francisco I de Francia. Lo que no se conoce tanto son las tentativas de Colón por ganar el apoyo de los genoveses. Esto lo menciona Peter Martyr en su valiosa obra Décadas, en base a entrevistas con Colón y otros navegantes de aquellas primeras épocas. Después de todo, en estos mismos momentos, los banqueros genoveses estaban financiando el cultivo del azúcar en las islas atlánticas y sus agentes estaban bien establecidos en Sevilla, la ciudad desde donde se habían orquestado los primeros viajes. Era natural que Colón se acercara a sus conciudadanos, pero no se conocen bien las alternativas de estas tratativas; la mención de esto aquí -junto con la ausencia de toda referencia a sus negociaciones con los portugueses- vuelve a intimar una fuente genovesa.
La entrevista con el rey de España, con la referencia al otorgamiento a Colón del título de almirante, es un hecho desde ya confirmado, aunque no de la manera simplista con que se lo relata aquí. Es raro que se mencionen solamente dos buques; tal vez porque la pequeña Niña, de sólo 50 toneladas, no resultara digna de mención.
La estimación de la distancia entre España y el Nuevo Mundo -6400 kilómetros- según el cautivo español de Kemal Reís, es mucho más cercana a la verdadera distancia que el cálculo del propio Colón, que variaba entre 2500 y 3800 kilómetros. Colón llevaba dos libros, uno con la verdadera distancia navegada cada día - hasta donde se la podía estimar -y otro con distancias más cortas para que la tripulación no se diera cuenta de lo lejos que habían navegado y quisiera volverse atrás. Ambas cifras son considerablemente menores de los 6400 kilómetros mencionados aquí.
En el primer viaje de Colón no encontraron caníbales, aunque los indios arawak de Española y de Cuba relataron muchas veces a Colón las incursiones de los indios caribe que eran caníbales. Colón al principio no hizo caso a estos cuentos: "Y es así que repito lo que he dicho en otras ocasiones... los caniba (caribes; de aquí la palabra caníbal) son nada menos que la gente del Gran Khan, quien debe estar muy cerca de aquí y, poseer barcos, y deben venir a tomarlos cautivos, y como los prisioneros no regresan, creen que se los han comido".Fue recién en el segundo viaje, en 1493, cuando Colón llegó a Dominicana y a Guadalupe, que se encontraron los caníbales.
La isla "cubierta de grandes víboras" es más bien misteriosa. Colón estaba muy interesado en las víboras, y en el diario de su primer viaje anotó detalladamente su presencia, no por razones herpetológicas, sino porque creía que donde había víboras, había oro. Esta creencia era respaldada por la autoridad del gran Plinio. Aunque las fuentes que conocemos mencionan víboras -e iguanas, un alimento favorito de los indios- en varias islas, inclusive Española, ninguna isla es mencionada específicamente como llena de víboras. El trueque de cuentas de vidrio se había dado por años en la costa de Guinea, donde había estado Colón. El no necesitaba leer en un libro acerca de "cuentas para los nativos".
Los españoles no sólo comerciaban cuentas por oro, sino trozos de loza rota, puntas metálicas de lazos de botas y trocitos de correas de cuero. Es verdad que los indios estaban dispuestos a cambiar su oro por estos bienes exóticos.Las perlas se encontraron en el tercer viaje, frente a la costa de Venezuela, pero en grandes cantidades fueron encontradas no por Colón sino por Alonso de Ojeda y Pedro Alonso Niño en una expedición independiente en 1499. Todos los que navegaban con Colón podían haberse enterado de esto, y del palo brasil, que se utilizaba para hacer tinturas.
El segundo viaje de 1494 se caracterizó por sacerdotes y trigo más que cebada. Una y otra vez en su diario del primer viaje, Colón afirma que los indios "no tenían credo" y serían fácilmente cristianizados. Su desnudez era indicio de que habitaban un paraíso terrenal, inocentes de la Caída.
Para la época en que Piri Reis trazó el mapa de estas costas en 1513, en la lejana Galípolis, era verdad que “estas regiones han sido abiertas a todos”, si por "todos" entendemos "todos los españoles" Es igualmente posible que Piri Reis entienda esta frase en el sentido de "conocidas por todos".
El mapa de Piri Reis tiene cuarenta y dos inscripciones de nombres de lugares de las islas y costas del Nuevo Mundo. Todas menos tres son transcripciones de nombres dados por los españoles o los portugueses, con la rara excepción de un nombre de lugar italiano undizi vir-gini, dialecto italiano que quiere decir "Once vírgenes", que vienen a ser las Islas Vírgenes de nuestros días. El nombre correcto, dado por Colón en su segundo viaje en l493, fue "Las Once Mil Vírgenes" en base a la leyenda de Santa Ursula y las Once Mil Vírgenes. La palabra "mil" se había eliminado y, lo que es bastante raro, se describen doce islas pequeñas. Paul Kahle pensó que este único nombre italiano se remontaba al mismo Colón, lo cual es posible, aunque sólo se conocen dos anotaciones en italiano de mano de Colón, ambas llenas de errores. Aun cuando escribía a los banqueros de Génova, Colón se valía del español, y todos los nombres que dio a sus descubrimientos están en dicho idioma. Es posible que este nombre, junto con las otras referencias a descubrimientos genoveses en otras leyendas, se remonte a una carta marina genovesa.
Algunos de estos nombres son fácilmente identificables lzle de Spanya es obviamente Española, la moderna Haití, República Dominicana. La forma, sin embargo, reproduce la de "Cipangu" -Japón- en el Globo de Behaim de 1492, en vez de la verdadera forma de la isla. Esto constituye evidenciado la famosa carta que Colón llevó consigo en su primer viaje, donde se muestra la ubicación de islas en el Atlántico occidental. Aquí está el asiento, anotado en su libro de navegación el 25 de septiembre de 1492: "El almirante habló con Martín Alonso Pinzón, capitán de la otra carabela, la Pinta, con respecto a una carta marina que le había enviado a su carabela tres días antes y en la cual, según parece, el almirante había ilustrado ciertas islas como estando en ese mar". Es posible que Colón marcara al principio sus descubrimientos en una carta marina preexistente, y esto explicaría la retención de la forma convencional de la Española. Los otros dos nombres de lugares ocurren en la Izle de Spanya; al-jazira, que es simplemente la palabra árabe para " la isla", y Paksin Vidada, casi con certeza Puerto Navidad.
Dos nombres inmediatamente al norte de la Izle de Spanya pueden haber venido también de la carta marina original que llevaba Colón en su viaje. Es una palabra que puede transcribirse como istunasid, que puede encubrir la isla imaginaria de Satanazares marcada en el mapa de Benincasa, y cerca de ella, Ile Verte, la mítica "Isla Verde' marcada en tantos mapas medievales y renacentistas. La variación en las dos transcripciones utilizadas por Piri Reis para isla izle e ile seguramente reflejan las palabras originales española (isla) y portuguesa (ilha), respectivamente.
Otro nombre que es transparente es Sancuvano Batisdo, San Juan Bautista, actualmente Puerto Rico. Frente a esta isla, en lo que parece ser tierra firme, hay un nombre de lugar puramente árabe Qalat Faridat, "Fuerte Perla Preciosá : En las fuentes no hay ninguna referencia de este lugar.
El nombre de lugar Sancuvano Batisdo también se aplica a otra isla, en las Antillas Menores al oeste de Vadluq, que es obviamente Santa María de Guadalupe. Esto apoya el argumento de que Piri Reis tenía más de una carta marina del Caribe; la repetición del nombre del lugar y de ciertas características costeras probablemente resultó de su intento de hacer coincidir dos mapas diferentes.
La cadena de islas de las Antillas Menores, descubierta en el segundo viaje, está bien dibujada y la mayoría de los nombres concuerdan con los nombres dados por Colón.
La prueba de que la fuente de la sección caribeña del mapa de Piri Reis era un mapa trazado por Colón es la ausencia de Cuba. Colón estaba convencido de que la isla de Cuba era parte del territorio continental asiático. El envió a su intérprete árabe, Luis de Torres, al interior de Cuba con una carta real de credenciales dirigida al Gran Khan. El fracaso de su misión diplomática no tuvo efecto alguno sobre la obsesión de Colón, y forzó a sus tripulaciones a firmar una declaración al efecto de que creían que Cuba era territorio asiático, bajo pena de cortarles las lenguas. Es por eso que Cuba no figura en el mapa de Piri Reis. El punto triangular indentado en la parte "tierra firmé" al oeste de la Izle de Spanya representa a Cuba o para Colón, al imperio del mongol Khan.
Nadie que mire la sección sur del mapa de Piri beis podrá dejar de admirar la exactitud de la costa sudamericana. Esto es algo que Piri sacó de las cartas marinas portuguesas, como lo indican los nombres de lugares. Una leyenda explica:Un buque portugués de camino a la India se encontró con un viento contrario que soplaba desde la costa. El viento lo alejó de la costa... Después de ser desviado hacia el sur por la tormenta, avistaron una costa frente a ellos. Se acercaron ...y vieron que había buenos anclajes, y entonces bajaron el ancla y fueron a la costa en botes... Estuvieron allí ocho días, haciendo trueque con la gente mediante signos...La antedicha barca regresó a Portugal sin ir a la India, y presentó una relación. Se enviaron ocho carabelas. Describieron estas costas en detalle y todo esto se ha copiado de ellos.Esto se refiere al descubrimiento accidental del Brasil por Pedro Alvares Cabral en 1500, camino a la India. Como aclara Piri Reis en su Kitab-i Bahriye, el secreto de dar la vuelta al Cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África, consistió en encaminarse primero hacia el sudoeste para recoger los vientos que los impulsarían alrededor del Cabo. Al hacer esto, Cabral descubrió el Brasil y pasó varios días anclado. Contrario a lo que afirma Piri, Cabral siguió con rumbo a la India, pero envió un barco de vuelta a Portugal con noticias del descubrimiento. El rey envió una expedición a Brasil al año siguiente, comandada por Gonsalvo Coelho, asistido por el ubicuo navegante italiano Américo Vespucio. Algunos de los nombres de lugares a lo largo de esta costa parecen remontarse a los que dio Vespucio. Otros son más misteriosos. Sanu Saniyru debe ser Río de Janeiro, pero ¿qué es Qatinu? ¿Es Cananea, el punto más meridional al que llegó Vespucio? ¿Y cómo se explican los cuatro nombres al sur Izle Matus, Ila de Dasane, Ila de Viyola e Ila de Sara?.
Ila de Sara tiene una leyenda: "Estas islas están deshabitadas, pero abundan las especias". Esto, las islas innombradas de la cercanía y la estilizada costa indentada, parecen repetir los rasgos caribeños. Nuevamente cabe sospechar que se ha cometido un error al tratar de reconciliar varias cartas marinas divergentes. En la parte continental hay una inscripción que dice: "En este país se encuentran criaturas de cabello blanco como ésta, así como ganado de seis cuernos". Los portugueses habían escrito esto en sus mapas : ¿Qué es el ganado de seis cuernos?
La última leyenda para el sur, aparentemente describiendo la costa triangular indentada que tanto se parece a la "Cuba" de la parte caribeña del mapa, dice: "No hay rastros de cultivos en este país. Todo es desolado, y se dice que hay aquí grandes víboras. Por esta razón los portugueses no desembarcaron en estas costas, que se dice que son muy calientes"' Sea lo que hayan querido decir, ¡no era la Patagonia!
Llaman al país Antilya. Escucha y te hablaré de él. Déjame explicarte cómo Llegó a descubrirse esa tierra. Había un astrónomo en Génova Cuyo nombre era Kolon.Un libro raro sin duda de la época de Alejandro.Llegó a sus manos.Todo lo que se sabe sobre navegación Se había recopilado y escrito en ese libro. Finalmente el libro llegó a la tierra de los francosPero éstos no podían entenderlo. Kolon lo encontró y lo leyó; Después se lo llevó al rey de España. Cuando le explicó su significado al rey, El rey le dio barcos.Mi amigo, usando ese libro Kolon navegó hasta Antilya. Continuó explorando esas tierras; De modo que ahora se las conoce bien. Su mapa también ha llegado a nuestras manos...Alejandro viajó una vez Por todos estos mares Anotó todo lo que vio Y todo lo que escuchó. Hasta que hubo recopilado y escritoTodos los conocimientos de los mares. Se sabe que este libroSe guardó en Egipto.Más tarde los francos llegaron a Egipto en grandes números Y conquistaron el paísAmr ibn al-As después conquistó Egipto. ¡Ve ahora lo que hizo esa gente! Cuando vieron que Egipto iba a ser conquistada,Los líderes del país huyeron. Se fueron a la tierra de los francos, Cruzando al otro lado del mar. Y el libro que mencionaraQue había sobrevivido desde la época de AlejandroSe lo llevaron con ellas en la huida. Llegaron y conquistaronmuchas tierras. Hicieron traducir ese libro Totalmente en su propio idioma. Si quieres saber la verdad,Te diré quién lo tradujo:Fue un hombre llamado Bortolmye. Dicen que éste hizo la traducción
En el Kitab-i Bahriye, Piri Reis da más detalles de "Antilya" y de su mapa. Era un mapa mundial y representaba el Océano Indico y el Mar de la China así como el Atlántico, y el Kitab-i Bahriye está lleno de fascinante información sobre la irrupción portuguesa en el Océano Indico. Desgraciadamente, estas partes del mapa se han perdido. Es posible que debamos la preservación de la parte del Atlántico al hecho de que el Imperio Otomano no tenía intereses militares en el Atlántico. Es posible que las partes orientales del mapa hayan sido tomadas para utilizarlas como cartas marinas, y que nunca se las haya devuelto.
El Kitab-i Bahriye se escribió en 1521. El grueso del libro es una guía muy exacta y detallada de las islas y costas del Mediterráneo, tal vez la obra más detallada sobre el tema hasta los tiempos modernos; la introducción en verso se ocupa de cosas como cartografía, navegación y geografía general. El libro fue presentado al sultán Suleimán el Magnífico en 1526, y han sobrevivido 29 manuscritos de dos versiones.
Al final de la introducción, Piri nuevamente toma el tema de "antilla" Curiosamente, el nombre de "Colón" se encuentra aquí en su forma española como Kolon. Aunque se dan algunos detalles nuevos, el tono general del relato se acerca mucho al de las leyendas del mapa de 1535.
Aquí nuevamente tenemos el relato de un libro antiguo que condujo a Colón a su descubrimiento. Pero ahora se lo identifica con la Geografia de Ptolomeo, y como siempre se identifica a Claudius Ptolemeus con el amigo y sucesor de Alejandro. Esta extraña versión de la transmisión de un texto clásico, que en realidad llegó primero a "los francos" a través de versiones del árabe, encierra una cierta justicia poética. Pues fue en verdad la subestimación de la circunferencia de la tierra por parte de Ptolomeo lo que llevó a Colón a cruzar el Mar de Tinieblas.